viernes, 31 de agosto de 2018


TERTULIA POLÍTICA

Llegó la hora de la seguridad

Entre los cargos del nuevo jefe de policía
se encuentra el de ​Comisionado en la Subprocuraduría
de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada
de la Procuraduría General de la República

Pedro Martínez Serrano
A mí no me interesa si el jefe de policía de Cuauhtémoc Blanco nació en Veracruz, en China o en Alemania, lo que me interesa, como a todos los morelenses, como a todos quienes nos visitan, lo mismo connacionales que extranjeros, es que el reconocido Almirante, José Antonio Ortiz Guarneros, someta a tanto hijo de la chingada, que ha sentado sus reales en Morelos, gracias a la impunidad con que operan las bandas criminales, solapadas por el ya casi ex comisionado estatal de seguridad pública. Jesús Alberto Capella Ibarra,
        Conozco la diferencia entre el que se va y el que llega. El que se va, es un sujeto que saltó a las jefaturas policiacas, gracias a acuerdos criminales del norte del país, que arrebataron al “soldadillo de chocolate corriente”, Alberto Capella, cuando era un modesto empleado de quinta, eso sí fanfarrón, mentiroso y ventajoso, del empresario, de mi amigo Ascan Lutteroth del Riego, a quien estafó hasta hartarse.
        En una plática, el también militar y ex jefe de la policía de Tijuana, Ciudad Juárez y Baja California, a nivel estatal, Julián Leyzaola Pérez, comentó, ironizó el pendejismo de Capella Ibarra, al comprar en aquella frontera, camionetas tipo PickUp, de transmisión estándar y de 4 cilindros, para el patrullaje en la ciudad, lo que se convirtió en el hazmerreir de empresarios y grupos de la sociedad organizada, que además enfurecieron: está favoreciendo a los criminales, que ocupan carros de modelos recientes y potentes motores, se dijo entonces.
        En Morelos, la llegada de Alberto Capella, negociada por Armando Haddad y empujada por el empresario Víctor Sánchez (nada que ver con mi amigo el ex diputado federal y propietario de Casa Gabilondo, un restaurantazo en la Calle de Comonfort, del Centro de Cuernavaca), la llegada de Capella se anunció con campanas a vuelo. Se le inventaron cualidades que jamás acreditó.
        Se trató de un payaso arbitrario que vino a nuestra entidad a enriquecerse hasta la locura. Posee una residencia en el lujoso fraccionamiento Santa Fe de Emiliano Zapata y abultó su riqueza de manera exponencial. Se dedicó a proteger criminales y a robar.
        Sin más, hay que adelantar que el C5 que tanto costó al Estado mexicano, no es más que escenografía; ese elefante blanco mantiene equipos de video que no se comunican entre sí; que registran imágenes con retardo de minutos.
        Sobre el particular, escribí en 2015:
Ejemplo de la pestilente corrupción que ahoga a la CES, lo acredita la Construcción del llamado C5 (Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo) que, en el terreno de los hechos, no ha servido más que para agarrar comisiones millonarias de constructores y proveedores del equipo con que opera.
En esa danza de cientos de millones de pesos, saltan los nombres de Rodrigo Gayosso, que asignó el contrato de equipamiento tecnológico del C-5 a María Asunción Aramburuzabala y a su socio Gustavo Cárdenas, lo que no representó dificultad debido a que ese tipo de contratos, para adquisición de equipo de inteligencia, no están sujetos a concurso, lo que permite inflar precios en porcentajes elevados, tal y como ocurrió en este caso.
De acuerdo a un informe de inteligencia de que poseo copia, se sabe que además de ese contrato, Rodrigo y Graco otorgaron más, a la empresa de Gustavo Cárdenas, para la adquisición de equipo de inteligencia que es operado por la CES, en especial los que sirven para escuchar y grabar conversaciones telefónicas y violar cuentas de correo electrónico, de Facebook y Twitter.
Se sabe que también se compró equipo de inteligencia a la empresa Obses de México S.A. de C.V., propiedad de Gustavo Cárdenas, incluidos los software finfisher / finipy, para espiar computadoras; y de geolocalización denominado “hunter punta tracking / lacys”, por cuyos contratos, Gayosso recibió el 20 por ciento, que es el porcentaje que exige a todos los proveedores.
Un cálculo conservador de los servicios de inteligencia del gobierno federal, establece que del costo presupuestado del C5, inaugurado en noviembre de 2015, de mil 200 millones de pesos, cuando menos 300 fueron repartidos por Graco Ramírez con el secretario Osorio Chong que, a su vez, se ha convertido en el principal protector del abuso, el robo e inseguridad a que el tabasqueño ha condenado a Morelos.

JOSÉ ANTONIO ORTIZ GUARNEROS, EL CONTRASTE

El próximo titular de la Secretario de Seguridad Pública de Cuauhtémoc Blanco Bravo es el Almirante José Antonio Ortiz Guarneros con años de experiencia en el combate al crimen organizado.
        ¿Quién es Ortiz Guarneros?
Nació en Veracruz, Veracruz, el 16 de julio de 1955.

Ingresó a la Heroica Escuela Naval Militar y al Servicio Activo de la Armada de México el 9 de agosto de 1973. A lo largo de 43 años de servicio ha desempeñado los siguientes cargos:
•​Oficial subalterno y Segundo Comandante en diversas unidades de superficie de la Armada de México.
•​Comandante de los buques: Patrulla “PAPAGO” y Cañonero “DE LA VEGA”,
•​Jefe de Grupo de Comando de la Segunda Flotilla de Unidades de Vigilancia Oceánica,
•​Jefe de Subsección en el Estado Mayor General de la Armada,
•​Secretario Particular y Jefe de Ayudantes del Almirante Jefe de Estado Mayor General de la Armada,
•​Comisionado en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la Republica,
•​Jefe Administrativo en la Octava Región Naval, en Acapulco, Guerrero,
•​Director General Adjunto de Armamento,
•​Jefe de Estado Mayor de la Quinta Zona Naval, en Frontera, Tabasco,
•​Jefe de la Sección Primera del Estado Mayor General de la Armada,
•​Inspector del Mando y Jefe de Estado Mayor de la Primera Región Naval, en Veracruz, Veracruz,
•​Y con fecha 16 de enero del 2017, fue designado Comandante de la Décimo Cuarta Zona Naval, en este Puerto.

Cursó los siguientes estudios:
•​Curso de Mando Naval, Diplomado de Estado Mayor y Maestría en Seguridad Nacional, en el Centro de Estudios Superiores Navales;
•​Diplomado en Calidad Total, Mejora de Procesos y Competitividad de Negocios en el ITAM.
Fue Profesor Militar en la Heroica Escuela Naval.
Ha recibido las siguientes condecoraciones:
•​De perseverancia de sexta a primera clase por haber cumplido de 10 a 35 años en el Servicio Activo de la Armada de México;
•​De Perseverancia Excepcional Tercera Clase, por 40 años de Servicio,
•​Condecoración al mérito Docente Naval de Primera Clase, por haberse desempeñado como Profesor Militar en la Heroica Escuela Naval,
•​Mención Honorífica por su buen desempeño y eficiencia así como operatividad, presentación y nivel de entrenamiento en las misiones encomendadas,
•​Distintivo de Estado Mayor General de la Armada, por su desempeño con distinción y eficiencia.


miércoles, 29 de agosto de 2018


TERTULIA POLÍTICA

Incendia Graco el Estado / Preparan huida la familia

Pedro Martínez Serrano
La Procuraduría General de la República detectó delitos de corrupción; la Auditoría Superior de la Federación encontró irregularidades por miles de millones de pesos; un multimillonario fraude a los trabajadores del Estado, cuyas deducciones no se reportaron a donde corresponde, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) detectó 33 empresas vinculadas a su gobierno, mismas que recibieron contratos fantasma por milllones de pesos; además poseer residencias de lujo en Estados Unidos Canadá y Europa.
        Consecuencia de lo anterior, el gobernador se ve presionado y a punto de abandonar el país, emprender la huida junto con su esposa, y el resto de su familia radicada en la entidad, para presuntamente quedar fuera del alcance de la justicia. No lo va a lograr, más temprano que tarde sería asegurado, con una sonrisa de loco estampada en el rostro.
        Las líneas anteriores, más menos, fueron la entrada de la entrevista que Carlos Loret de Mola, hizo el 12 de octubre de 2016, al ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa el mismo que con un cinismo sorprendente, aseguró: no me voy a ir de México, no voy a abandonar Veracruz; seguramente me dedicaré a la academia.
         Salvo la puntuación en el texto, la historia de Javier Duarte se repetirá en Morelos, en donde los diputados, los integrantes de la actual legislatura, se convirtieron en una pandilla de cómplices que, a cambio de dinero, cometieron todo tipo de abusos, incurrieron en aberraciones legales, con tal de recibir carretillas de dinero que les quitarán el hambre y darán una temporal comodidad, pero cuya herencia a sus hijos, será la vergüenza, si es que algún valor que no sea económico les inculcaron.
        Desde su ascenso al poder Graco Ramírez se exhibió como un chismoso, voraz, ladrón y corrupto, profundamente corrupto, que no se detuvo ante nada; cumplió a cabalidad aquel adagio que dicta que quien cree que el dinero todo lo puede, está dispuesto a hacer todo por dinero.
En su afán de saquear, sobornó a propios y extraños, pisoteo la dignidad de representantes de todos los sectores; al listado original de su cartel, incluyó lo mismo a empresarios, que a comerciantes, a profesionistas, a periodistas, todo lo contaminó, todo lo llenó de estiércol.
Hoy a punto de concluir su mandato, a un mes y un par de días, sigue abusando, acomodando las cosas a su modo, con la aspiración pendeja de guarecer su huída; olvida que un equipo especializado de Inteligencia Fiscal y de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), vigila de cerca y reúne pruebas para detener a Graco en el momento oportuno. Nada de que ya me voy. Lo vigilan las 24 horas del día.

Incendia Graco el Estado
        Antes de huir, Graco prende infiernitos, genera distractores, va rociando gasolina y arrojando cerillos al aire, está incendiando el Estado y mientras, se exhibe a ocho columnas en el pasquín Diario de Morelos, del que es socio mayoritario: “la historia me va a juzgar”, dice. Y acomoda que él fue el Ejecutivo, pero que cada quien es responsable de lo que hizo o dejó de hacer; se refiere al desbordado saqueo en que se incurrió y en el que participó también Elene Cepeda de León, su esposa, la misma que se cansó de pendejearlo y ningunearlo; la mujer que tan pronto concluya el gobierno, formalizará su separación de Graco. La señora Cepeda amasó millones de pesos con la operación de las compras en el sector educativo, especialmente con el tema de las escuelas de tiempo completo. Se facturaron y pagaron equipamientos millonarios de cocinas integrales, por ejemplo, que nunca llegaron a los planteles.

La cárcel llama
        Un personaje cercanísimo a Andrés Manuel López Obrador, con quien mantengo una entrañable amistad desde hace un par de décadas, me confió que Graco Ramírez toca puertas, se cruza y arrodilla, ruega y ofrece dinero a condición de que lo sienten con el presidente de la República electo. Le urge evitar la cárcel, una cárcel de alta seguridad que ya lo espera. Al final, va a terminar sólo, encarcelado y apestado. Ni Elena lo va a visitar. La Moncloa, la espera con la persona con la que decidió transitar a la vejez.
        Lo intentó con Rabindranath Salazar Solorio; el orgullo de Tejalpa se negó, no se quiso exponer al sacrificio definitivo; ha hecho horas de antesala con Elba Esther Gordillo; lo intentó con Carlos Imaz, a quien ofreció un maletín lleno de billetes a cambio de conseguir Claudia Sheinbaum abogara a su favor y, así, el listado es largo de aquellos con los que ha buscado cobijo e intentado colocar a Alberto Capella, con quien recibe millones de pesos mensuales, provenientes de grupos criminales que operan a placer en Morelos.
        Con quien se ha reunido Graco es con Yeidckol Polevnsky, la presidenta de Morena a nivel nacional, que día a día está más lejos de Andrés Manuel. El conducto para ese encuentro, fue el todavía senador en funciones, Miguel Enrique Lucia Espejo, acercadio a Ramírez por Lucía Meza, la senadora del tabasqueño en la fracción de Morena.
        Así las cosas, la casa se derrumba, Morelos arde y, los todavía diputados que comanda Hortensia Figueroa, se empeñan de ejecutar acciones que afecten al gobierno que viene; pretenden decisiones transexenales, para colocar incondicionales en posiciones clave de bloqueo de la transparencia. Están a tiempo de frenar. Porque la cárcel va a ser insuficiente para dar cupo a tanto enemigo del estado que se enriqueció hasta la locura, a condición de hacer y deshacer a gusto de Graco Ramírez (el ya casi prófugo, si el equipo de elite que lo vigila lo permite)

jueves, 16 de agosto de 2018


TERTULIA POLÍTICA

Salud / Seguridad / Congreso

Pedro Martínez Serrano
El que está a punto de terminar, es el peor gobierno que se ha padecido en Morelos; lo encabezó un ladrón, represor y cómplice de asesinos. Graco Ramírez hizo, dejó hacer y dejó pasar todo y de todo. Que sus cercanos, encabezados por Rodrigo Gayosso, quien en realidad comendó el desmantelamiento del Estado, hicieran lo que les viniera en gana, especialmente negocios al margen de la ley y robos en despoblado.
        Lo que hacen en el Congreso del Estado, es nada, con eso de las jubilaciones y pensiones doradas y las modificaciones constitucionales, para la entrega recepción del gobierno, como si se tratara de un mueble viajo que cambia de mano en una transacción callejera; como la designación estúpida y a rajatabla de familiares y amigos, como si el gobierno fuera una empresa de su propiedad.
        Aquello es nada si se hace un recuento de lo que el saqueo, el abuso y el atropello marcaron el sexenio maldito; el de la maldición tabasqueña, cuando se vaciaron las arcas de cada una de las dependencias y, al amparo de instrumentos legaloides o dándole la vuelta a los mismos, se enriqueció a un grupo de jóvenes imbéciles que hoy, lo único que tienen es dinero, capitales que no les van a alcanzar para enfrentar la acción de la justicia, porque hoy, como dice mi amigo Juan Jaramillo Frikas, ¡Prohibido olvidar!
Ni perdón, ni olvido, es la exigencia de los morelenses y el compromiso del próximo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, secundada por el gobernador electo, Cuauhtémoc Blanco Bravo, es castigar a saqueadores y ladrones.
Lo anterior viene a tema por dos asuntos clave para la tranquilidad y paz social de los morelenses, condiciones extraviadas el 1 de octubre de 2012 y que están a punto de ser devueltas, siempre que el gobierno que inicia funciones el 1 de octubre próximo, valore, evalue y califique con sobrado cuidado a los morelenses con los que se integrará la próxima administración.
Veamos:
Hay dos dependencias medulares de la administración pública: Salud y Seguridad Pública; decía don Lauro Ortega que la población podía vivir con muchas carencias, menos sin organismos responsables de la prestación y garantía de la salud y la seguridad.
En el tema de la salud, llama poderosamente mi atención que hoy, a lo largo y ancho del Estado, un tal Josué Larios Morales, identificado con el cartel de Rabin Salazar y apoyado por Gil Magadán, principal promotor de Rodrigo Gayosso entre el personal de los servicios de salud, ofrezcan y prometan cargos dentro de la Secretaría del ramo, con el cuento de que Cuauhtémoc Blanco ya designó a Larios.
No sólo eso, con ese estilo sableador que distingue al grupillo de pájaros de cuenta… ¡Ya venden! Jefaturas direcciones y más, repitiendo la fórmula de los hermanos Julio César y Roberto Carlos Yáñez, que son de la idea de “más vale 10% de algo, que 100 por ciento de nada”.
En el tema de la seguridad pública, creo que el asunto cobra especial atención por la decena de expedientes que se revisan y, por la delicadeza del asunto, me abstengo de enlistar nombres, aunque creo que sería un gran error, como históricamente se ha probado, traer a un fuereño a saquear al estado y a asociarse con criminales, como lo hizo Alberto Capalle con su cartel policiaco de Tijuana, en cuyo sector se apropió de todo, incluidos los mandos en la Fiscalía General del Estado.
La hora cero se aproxima y precisamente de ese grupo de nombres de hombres y mujeres, dependerá en mucho en mansaje que se envíe desde la próxima titularidad del Ejecutivo estatal, que encabezará el señor Cuauhtémoc Blanco.
DE REFILÓN
Por cierto, ayer, platicando sobre el tema curricular de Cuauhtémoc Blanco y muchos que lo cuestionan, sobre lo cual yo he mencionado que pocos, casi nadie se puede dar el lujo de decir: estuve entre los mejores 10 del mundo, a lo que mi interlocutor reviró:
A cuántos conoces que cuando reciben una invitación, antes de abrirla se pregunten: ¿Ah chinga quién me la abra mandado? Y al revisarla vean el nombre de Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco.
Y MÁS:
En el Congreso del Estado, que está por integrar la siguiente legislatura, el coordinador de los diputados de Morena, Héctor Javier García Chávez “el Gato”, ya dejó claro a quién va a servir y de quién se va a servir: Rabín Salazar y Graco Ramírez, en ese orden. No se ocupa más explicación, en “La Tablita” tienen claro que 16 cuentan más que 4. Sólo se ocupan dos cosas, operación y talento.

martes, 14 de agosto de 2018


TERTULIA POLÍTICA

EL CARTEL TUCUAUH
El poder es como un explosivo:
o se maneja con cuidado,
o estalla / Enrique Tierno Galván

Pedro Martínez Serrano
EL CARTEL TUCUAUH
El casi ex gobernador del Estado, Graco Ramírez es un hombre profundamente inteligente, aunque sobradamente soberbio, le gusta que su mano se note, cuando la mete en algún asunto, como sucede hoy y sucedió a lo largo de su administración en el Congreso del Estado, cuando a los integrantes del poder legislativo, los trató como gatos y no como iguales. Tiró carretillas de dinero, pero los resultados están a la vista: hizo lo que le vino en gana, saqueó y seguirá saqueando, aún después de su des gobierno, por una sencilla razón: ya se adueñó del Poder Legislativo.


        Lo peor, me parece que ya sin estar en Morelos, por andar de huida, mientras se instala la próxima legislatura, dentro de 15 días, Graco tira línea, controla, maneja el juego a su modo y conveniencia. Mientras que sus todavía “operadores”, a los que dejó atornillados al cargo, bajo la amenaza de entregarlos, dan largas al proceso de entrega recepción e imponen condiciones, fechas, plazos y formas.
Lo último que se manejó, con una pobre y extraviada, casi ridícula comunicación social del gobierno entrante, es que mañana se continuará con las visitas de cortesía (eso parecen) de quienes van a entrar; puedo adelantar que les volverán a posponer y, así, hasta el día del cambio de gobierno, cuando el tabasqueño mande con un tercero las llaves del Palacio de Gobierno y no entregue, ni haga cuentas.
¿En qué se ampara? Muy sencillo: acomodó las cosas, gracias a diputados serviles, agachones y ladrones, a los que pagó y bien, para que “lo vacunaran” contra cualquier acción legal en su contra; tiene a las fiscalías a su favor, al Poder Judicial, igual, arrodillado y listo para su defensa y, claro, a la mayoría mandante en el Poder Legislativo, en donde colocó al frente de la fracción de Morena, al “gato”, su gato y cómplice durante más de una década, Francisco Javier García Chávez, a quien sus alfiles y enlaces al más alto nivel de infiltración, Rabindranath Salazar Solorio y Miguel Enrique Lucía Espejo, le encajarán a todos los mandos. Colocarán a pura gente agradecida y al servicio del sexenio que se va. Saben que dinero “para la gasolina”, como acostumbran pedir, el tabasqueño y su hijito Rodrigo Gayosso tienen y de sobra.
En estos días se empezarán a acomodar, por ejemplo, los mandos en el Congreso del Estado y ya se tiene enfilados a personajes grises y pendejos, eso sí, serviles y comprometidos con el gobierno que se va, como el caso de un tal Jaime Rosas, un camaleón presupuestivoro de oficinas de prensa, que vive del sablazo. Y aunque personalmente ni siquiera conozco a ese sujeto, estoy enterado que le opera “su prensa” a Rabín y a Lucía Espejo, además de que es el principal promotor “del próximo presidente municipal”, “Del Lobito”.
Mientras Rabín y Miguel Lucia “operan”, mandan mensajes amenazantes a periodistas y a funcionarios menores, en el gobierno entrante no se ha dado luz de lo que se va a hacer o cómo se va a actuar; se actúa casi a nivel de conspiración y eso, eso lo atiza una oficina, que no se si exista de comunicación institucional, en donde no se acciona, se reacciona, se amenaza y se miente, pero que se soporta con alfileres, No hay tamaño. No hay altura de miras. Se cuida nómina, no proyecto.
Creo que mientras el próximo gobernador, Cuauhtémoc Blanco, el más votado a favor, el más popular y más querido por los morelenses, no envíe señales de que tendrá un gabinete de morelenses bien nacidos y profesionales en las diferentes áreas de la administración, la especulación y sus enemigos, Rabín y Miguel Lucia, seguirán causando problemas.

martes, 7 de agosto de 2018


TERTULIA POLÍTICA

Morena

Pedro Martínez Serrano
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Morelos, se ha convertido en la reedición del largometraje La Ley de Herodes, dirigido por Luis Estrada en 1999, cuyo filme recrea, la podredumbre del aparato gubernamental a fines de la década de los 40 y que, en el terreno de los hechos, no ha cambiado en comparación con lo que hoy ocurre en nuestra entidad, en donde un sujeto resentido, colérico y traicionero, como Rabindranath Salazar Solorio trabaja tiempo extra, con tal de llevar las contras a quien, por decisión de los morelenses, será el titular del Ejecutivo local a partir del 1 de octubre.
        Y es que taimado, apocado, agachón y oportunista como es, el senador con licencia que presentó hartas iniciativas, Rabín Salazar ha sido el hazmerreir de Andrés Manuel López Obrador. Primero lo perfiló como seguro candidato a la gubernatura; de último momento, lo hizo a un lado, la posición se entregó a quien garantizaba mayor rentabilidad electoral: Cuauhtémoc Blanco Bravo; luego lo designó coordinador regional, junto con otras figuras del morenismo, como Marcelo Ebrard, próximo secretario de Relaciones Exteriores.
        Rabín y su circulito de amigos e incondicionales, festejaron el nombramiento; echaron campanas a vuelo. Se atrevieron a difundir cifras sobre los resultados electorales en la demarcación “que coordinó”. Igual que muchos a lo largo y ancho del país, que se atreven a ungirse como ganadores de tal o cual posición, por la popularidad personal. Olvidan que si a un perro se le colocaba la playera y se le asignaba la candidatura de Morena, habría ganado.
        Y, como en el caso del resto de las entidades del país, Andrés Manuel designó coordinadores estatales, algo así como gobernadores alternos, encargados de las acciones del gobierno federal en cada entidad, con lo que se agravió políticamente a los gobernadores electos y a los que se encuentran en funciones, sean del partido que sean. El único que le expresó su desacuerdo, fue Enrique Alfaro Ramírez, de Jalisco.
        “(…) mi relación con el gobierno de la república será directa con el presidente y con sus secretarios de estado, no habrá en Jalisco autoridades intermedias, simplemente porque eso vulnera principios constitucionales básicos y lastima el espíritu del pacto federal; no existe en nuestro marco legal ninguna figura que funja como vínculo entre entidades federativas y el ejecutivo federal, los delegados federales nunca han tenido facultades de decisión ni autonomía técnica”, le expresó Alfaro a Andrés Manuel quien designó a Carlos Lomelí, un corrupto jaliciense que perdió por decenas de miles de votos, con todo y la camiseta de Morena.
        La coordinación se le cayó a Rabín el fin de semana anterior; el presidente electo lo designará coordinador nacional de programas sociales, con la advertencia de que quite la mirada de Morelos y aleje sus intenciones recurrentes de venganza, en contra de quien lo único que hizo, fue aceptar la invitación de López Obrador a ser candidato al gobierno estatal.
        PENDEJISMO Y REVANCHISMO
        Acorde a su naturaleza vengativa y su permanente cuidado de rodearse de pendejos, para evitar que lo desplacen, colocó primero en la presidencia de Morena a un alcohólico de poca monta, su suplente en la senaduría, Miguel Enrique Lucia Espejo y, cuando aquel asumió el escaño, dejó la dirigencia de ese movimiento en manos de Gerardo Albarrán Cruz, un sujeto gris, ejemplo perfecto del Juanito Vargas de la Ley de Herodes, el que se presentaba como el más pendejo, sumiso y obediente para ser ungido.
        Títere y servil como es, el tal Albarrán Cruz, acepta sumiso las órdenes y las “líneas políticas” que le dicta Rabín por medio del pendejete Miguel Enrique Lucia. Ambos personajes no cumplen otro propósito que buscar revancha. Desayunan, comen y cenan. Piensan, accionan y reaccionan, en respuesta a llevar la contra al gobierno electo de Cuauhtémoc Blanco.
A Rabín no le interesa su futuro personal, el cual apuesta a diario, generando conflictos al próximo gobernador y sirviendo al que se va, arrodillado ante los intereses de Graco Ramírez, que durante los 6 años de su administración, lo benefició con acciones documentadas que gradualmente se irán conociendo. El dinero envileció a la hoy vergüenza de Tejalpa. Las posiciones en el gobierno que benefician a su familia, no le fueron asignadas por méritos de los agraciados; no la nómina se aprobó por negociación con la gente del tabasqueño.
Es claro que Rabindranath Salazar y quienes le sirven y se sirven de él, no se han atrevido, ni se atrevieron a contrariar a Graco Ramírez a quien, como corolario de sus servicios prestados, le entregaron la coordinación de Morena en el Congreso del Estado, cuya posición pusieron en manos de Héctor Javier García Chávez, el más graquista de los Morenistas, junto con la senadora Lucía Meza Guzmán.

jueves, 2 de agosto de 2018

TERTULIA POLÍTICA

Hasta del miedo nos despojaron

Pedro Martínez Serrano
Primero nos robaron la seguridad; luego nos robaron la tranquilidad; nos despojaron también de la política; saquearon el estado; enloquecieron. Pisotearon la dignidad de políticos y periodistas, último muro de contención del abuso del poder. Fue tanto lo que nos robaron, que hasta del miedo nos despojaron.
        Graco Ramírez se va de Morelos por la puerta de atrás; por el túnel que confunde el camino a la huida y la entrada a los sótanos de las cárceles de alta seguridad, en donde se va a encontrar con los capos del crimen organizado, con los que negocio a pedazos el Estado, a los que también adeuda y mucho. No les cumplió compromisos, porque antepuso intereses familiares y de su jefe de policía, Jesús Alberto Capella Ibarra, a los negocios que suscribió de palabra con quienes nunca se debió involucrar y lo hizo.
        Hoy Graco ya anda de huida, trata se tender puentes, pero nadie le ayuda a colocar el andamiaje que les de fortaleza. Toca puertas, que se le estrellan en la cara. El tabasqueño más odiado en Morelos, jura y ofrece nuevas lealtades. Está desesperado. Sabe que el reloj, el plazo, el tiempo se agotó y sus días están contados para llegar a la cárcel.
        La pócima que tomó Graco Ramírez durante años, para fortalecer y vitaminar su ascenso en la política, fue la difamación y, para construirla se ayudó de criminales que tejieron historias de desprestigio contra todos sus adversarios. Yo mismo, ante mi negativa a integrarme a su focario fui víctima de durísimos golpes que se idearon y distribuyeron desde escondites palaciegos; ocupó lo mismo a “periodistas” que a mercenarios que colocan conciencia, pluma y cuerpo, a gusto del que paga y el que siempre pagó, fue su enloquecido hijastro, Rodrigo Gayosso Cepeda.
        Echó en el mismo costal del desprestigio y la difamación, entre otros, a mi amigo Federico Figueroa, hermano del inolvidable cantautor Joan Sebastian, a Jorge Carrillo Olea, ex gobernador de Morelos, se cansó de acusarlo de secuestrador y ladrón; a los panistas Sergio Estrada y Marco Adame, los exhibió siempre como cómplices de criminales. Nunca probó nada.
        Ante el rabioso acoso y la feroz difamación, Federico Figueroa se apersonó lo mismo ante la fiscalía estatal, que ante la Procuraduría General de la República (PGR), para retar: “si algo debo ante la justicia, vengo a que me detengan”. No pasó nada. Fede como lo llamamos sus amigos, siguió trabajando en lo que sabe los eventos masivos y presentación de espectáculos.  
        El blanco más golpeado, más lastimado y más atropellado por Graco Ramírez y los “perros” que le hacían coro a sus ladridos a la luna, fue el general en retiro, Jorge Carrillo Olea, el ex gobernador que fue depuesto del cargo en Morelos, por órdenes del peor presidente que hemos sufrido los mexicanos, el pusilánime y cobarde Ernesto Zedillo Ponce de León y operación mediática del odiado tabasqueño que ya anda de huida.
        Hace años, en una conversación con un político, hoy a punto de la desgracia, precisamente sobre Jorge Carrillo Olea, le reiteré mi certeza de que no hay plazo que no se cumpla y, desde luego, que tenía la impresión de que Don Jorge tenía como premisa la idea aquella que dicta: “hay que saber esperar… ¡Para pasar a cobrar!”
        Hoy, Carrillo está cerca de los principales centros del poder y desde la prudencia y sensatez que lo ha caracterizado, aconseja al presidente de la república electo, Andrés Manuel López Obrador, precisamente en temas de seguridad. Es un hombre experimentado, que entre sus servicios a la nación, se encuentra la creación del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN).
        Creo que para Carrillo Olea llegó la hora de pasar a cobrar; y lo va a hacer. Me dicen que se entrevistó con Cuauhtémoc Blanco, el gobernador electo; el joven futbolista preocupado por lo que acurre en Morelos, con la ejecución de líderes sociales, como Romualdo Ixpango Merino; el linchamiento social que desborda y se manifiesta con hechos como el del colombiano Ricardo Alonso Lozano Rivas, ahorcado en la plaza principal de Tetela del Volcán; también con la torcida aplicación de la justicia, exhibida con el tema del empleado de Go-Mart Acapantzingo, que presuntamente asesinó a un asaltante.
        Hoy Morelos vive un clima de alta explosividad, que se agudiza por la ingobernabilidad que atiza y permite Graco Ramírez; busca irse haciendo el mayor daño posible. Hoy a Graco ya no le importa nada, ni siquiera que ocasionalmente saquen a reos del penal de Atlacholoaya a cometer ejecuciones.
        Y ante lo que sucede, creo que el próximo gobernador debe empezar a mostrar a su gabinete, un gabinete fuerte de morelenses bien nacidos e identificados con las mejores causas de los morelenses. Creo que ya hay nombres de hombres y mujeres que, sin embargo, antes de siquiera saber si van, ya cometen errores graves. Basta echarle un vistazo a las redes sociales, para acreditar que su tamaño es muy, mucho muy reducido, para la altura de miras que se ocupa en la reingeniería que le urge a la administración pública.