jueves, 15 de junio de 2017

TERTULIA POLÍTICA

Atlacholoaya, futuro de Gayosso y los Yáñez

Para quienes se preguntan dónde está el dinero faltante desviado
en obras del gobierno de Morelos, es obvio que se usa para
la guerra sucia rumbo a las elecciones del 2018, en las
que 
Gayosso pretende ser protagonista, y
los 
Yáñez salvar su desprestigiada franquicia

Pedro Martínez Serrano
Los hermanos Julio César y Roberto Carlos Yáñez Moreno, son sujetos acostumbrados a moverse entre criminales y, por eso, también peligrosos; ellos son de los que disfrutan cobrar venganza a través de terceros. Disfrutan andar acompañados de pelafustanes malafacha, a los que presumen como escoltas.
Precisamente ese par de presuntos delincuentes, es a quienes debemos el abandono en que se encuentra la ciudad, pero también a que el ayuntamiento navegue en medio del colapso financiero y la inseguridad que golpea sin distingo.
Y es que el gobierno estatal, manejado a antojo y complacencia de Rodrigo Gayosso, junto a Julio César y Roberto Carlos Yáñez, dueños de la desprestigiada franquicia del Partido Social Demócrata (PSD) siguen desesperados por golpear mediáticamente al presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, para evitar que llegue a la gubernatura, porque saben muy bien que si eso pasa, su destino será el penal de Atlacholoaya.
Consecuencia de lo anterior, es que el 12 de junio anterior, la Fiscalía de Morelos, a petición de la Procuraduría General de la República (PGR) requirió a Roberto Yáñez Moreno el contrato de los 7 millones de pesos presuntamente firmado por el presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo para que fuera candidato por el Partido Social Demócrata.
El propósito de ese requerimiento, es que la federación, representada por la PGR, emita un dictamen imparcial, pues la fiscalía a cargo de Javier Pérez Durón sobrino del gobernador Graco Ramírez, ordenó alterar los resultados en el primer y tercer peritaje a la firma del edil.
Un segundo dictamen dio como resultado que no era su firma, ante estas inconsistencias, Cuauhtémoc Blanco, en su calidad de demandante solicitó que la federación realizará un peritaje lejos de las instituciones que controla Graco Ramírez.
El problema es que el contrato lo hicieron perdidizo, pues al no poder manipular el resultado en una instancia federal, al gobierno estatal, a Julio y Roberto Yáñez les conviene no entregarlo, porque es bien sabido que Roberto Yáñez falsificó la firma plasmada en ese documento.
No es la única vez que declaran que se les perdió el contrato, la primera vez que se le solicitó, Roberto Yáñez Moreno mintió a una autoridad, al declarar que se le perdió, momentos después se retractó cuando ya había hecho un acuerdo con la fiscalía para alterar los resultados.
Al estar entre la espada y la pared, los adversarios de Blanco Bravo pagaron a medios locales y nacionales para revivir la información de los peritajes que se realizaron en la fiscalía los cuales no fueron concluyentes.
Para quienes se preguntan dónde está el dinero faltante desviado en obras del gobierno de Morelos, es obvio que se usa para la guerra sucia rumbo a las elecciones del 2018, en las que Gayosso pretende ser protagonista, y los Yáñez salvar su desprestigiada franquicia.

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