lunes, 5 de junio de 2017

TERTULIA POLÍTICA

La soberbia no es grandeza sino hinchazón;
y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
San Agustín (354-430) Obispo y filósofo
Alianzas perniciosas

Pedro Martínez Serrano
El presidente del comité nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador se volvió a equivocar; la soberbia lo volvió a traicionar y es que el mesianismo que lo etiqueta, no le permitió entender el tamaño del daño que hacía a su candidata, la educadora Delfina Gómez Álvarez, en cuyo proyecto enjaretó operadores de todas las corrientes políticas; como también a todos los resentidos con el PRI. Esa mezcla amorfa de oportunistas y revanchistas, se convirtió en el letal ingrediente para la causa morenista en el Estado de México.
Así, lo mismo reclutó a Isidro Pastor, el resentido número uno del priísmo del Estado de México, el mismo cuya principal cualidad que le vio, fue haber enfrentado en su oportunidad al hoy presidente de la República, Enrique Peña Nieto; que a los enviados de Elba Esther Gordillo, a aquellos que, coordinados por José Fernando González Sánchez, ofrecieron arrodillar al magisterio a favor de la causa del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido propiedad de Andrés Manuel.
Pero no sólo echó en el mismo costal a amigos y enemigos; López Obrador entró en un raro estado de nerviosismo y, consecuencia de ello, a todos veía enemigos y aliados a la mafia del poder, esa figura imaginaria cuyo manejo atribuye al ex presidente Carlos Salinas de Gortari; el tabasqueñó colocó en el mismo apartado a representantes populares, empresarios y periodistas.
En raras, muy raras entrevistas, el presidente nacional de Morena, se enfrentó incluso con su principal apologista, la periodista Carmen Aristegui; Ciro Gómez Leyva cometió el error de actuar como tal y cuestionar al tabasqueño sobre los temas del momento; Andrés Manuel López Obrador lo acusó de estar al servicio de la mafia del poder, como también al periodista titular del noticiero estelar de Radio Fórmula, José Cárdenas a quien se hartó de ofender.
Obviamente las personas que simpatizan con el tabasqueño más odiado en su terruño, se fueron con todo en contra de los tres periodistas, especialmente en contra de Ciro y Pepe Cárdenas; subían los videos con titulares estúpidos como “AMLO pone en su lugar a Ciro” o “Se enoja el chayotero Pepe Cárdenas por respuestas de AMLO”.
Lo anterior, creo que resultó contraproducente, porque la gente que supongo pensante confirmó la calaña, el radicalismo que ha distinguido siempre a Andrés Manuel y no le creyeron la nueva victimización, sin embargo a causa de lo mismo, pero también para embarcarse en el libertinaje que permiten las redes sociales, fue desde esas plataformas que estuvo lanzando mansajes y llamados al voto y, ahora, luego de que se conoció la derrota de su candidata, desde ahí acusa el fraude y anuncia acciones “pacíficas” que desplegará.
Creo que lo ocurrido en el Estado de México, con el triunfo de Alfredo del Mazo, debe servir como advertencia de lo que podría ocurrir en Morelos, en donde los suyos, ya dan como gobernador a Rabindranath Salazar Solorio, pero los oportunistas y resentidos, en este caso con el PRD, en donde ya no les cumplen sus capricho$, ya andan jugando las contras; ahí están las “viudas de Gisela Mota Ocampo”, en cuyo nombre y con el cuento de su proyecto, siguen ordeñando al ayuntamiento de aquel lugar.

Las alianzas perniciosas podrían afectar a muchos en Morelos, con sumas que restan. El 18 ya llegó y ofrece caminos minados… TIC… TAC… TIC… TAC

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