TERTULIA POLÍTICA
Gobierno de hampones
Pedro Martínez
Serrano
Lo que ocurre en los ámbitos
nacional y local, dentro del servicio público, es verdaderamente una vacilada;
unos a otros se acusan; unos a otros se exhiben y, la verdad es que estamos en
el tiempo del saqueo, en el del grito “sálvese quien pueda”; en el que el
distractor fundamental, es acusar al de al lado: ¡agarren al ratero!, cuando
todos corren con lo robado en las manos.
Lo
anterior viene a tema, porque la señora Rosario
Robles Berlanga, la protagonista principal del estercolero denominadlo estafa maestra, vino a desenmascarar
a los ladrones del gobierno de Morelos, a esos que todos conocemos y sabemos de
sus ilícitos; el cártel que encabeza mañosamente el tabasqueño Graco Ramírez, su esposa, la señora Elena Cepeda de León y el hijo de ésta,
el candidato del PRD a gobernador del estado, Rodrigo Gayosso.
Rosario, sí, es una
mujer con un pestilente desprestigio, pero sin embargo vino a nuestra entidad a
acusar de ladrón a Graco y a quienes,
desde el membrete saqueador denominado algo así como Unidos por Morelos,
administran la desgracia de los miles de morelenses afectados por el sismo del
19 de septiembre y las réplicas de éste.
Bastó
que la ex jefa de gobierno de la Ciudad de México, pusiera los puntos sobre las
íes: el gobierno de Morelos no ha cumplido con la entrega de apoyos a los
damnificados, para que el debilitado y desprestigiado gobierno estatal,
integrado por ladrones sin escrúpulos, saltara a la palestra a emitir
justificaciones, con las que más se hundieron en el repudio de los morelenses.
Y
es que hay una razón de fondo, para que el asunto explote en la cara de Graco, Elena, Rodrigo y su pandilla: el
desvío millonario de recursos, así como el robo de despensas que se encuentran
almacenadas, para ser entregadas previo a la jornada electoral y buscar abultar
el voto a favor del proyecto del
desprestigio, del más de lo mismo,
porque algo debe quedar perfectamente claro: Gayosso es Graco; Graco es Gayosso.
Lo
que se está haciendo con los recursos llegados a Morelos, vía organizaciones
internacionales para ayudar a los damnificados, es un atraco en despoblado; es
una administración de la desgracia, es un saqueo al que ya nada tiene; se está
esperando el momento para que los que viven el peor momento de vulnerabilidad
reciban una lluvia de apoyos, a cambio de votos.
Pero
el saqueo no es propio del organismo Unidos
por Morelos, a cargo de un tal Alexis
Ayala y controlado para el desvío, por el recolector de comisiones y
extorsionador oficial de Rodrigo, el
enlace estelar con constructoras y proveedores gubernamentales, Sergio Arturo Beltrán Toto, no, hay
ladrones por todos lados, en Vialidad y Transporte, en donde condicionan al
apoyo electoral al PRD, la entrega de concesiones de taxis pagadas hace un par de
años, en cuya operación se encuentra Andrik
Ruiz de Chávez, el mismo que quebró el sector salud.
Las
cosas en el apartado de la corrupción acusan tal gravedad, que hasta en los
organismos destinados a la atención a víctimas del delito, como a personas en
condición de vulnerabilidad, como el Instituto de la Mujer, a cargo de Teresa Domínguez Rivera, se hacen
negocios a costa del dolor y la desgracia. En ese organismo, está a punto de explotar
el pestilente estercolero que embarrará a loa titular, como a familiares y, me
dicen, hasta a su pareja sentimental, que controla el dinero que pasa por la
institución.
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