jueves, 1 de septiembre de 2016

TERTULIA POLÍTICA

Cuauhtémoc / Atlas de riesgo



Pedro Martínez Serrano
Hoy más que nunca el ayuntamiento, los cuernavacenses enfrentamos el altísimo riesgo, de padecer los embates de una crisis, en que nos podrían colocar un grupo de sujetos enloquecidos, agrupados con la única intención de convulsionar a la ciudad. El precio no les importa, quieren que el presidente municipal Cuauhtémoc Blanco Bravo sea removido del cargo.
Todos los días y todo el día, el diputado local Julio Yáñez Moreno y su hermano Roberto Carlos, asesorados por cómplices resentidos con el alcalde Blanco, porque fueron despedidos o les retiraron millonarias fuentes de recursos, se dedican al diseño, al trazo de rutas que los lleve a consumar el asalto al municipio.
Para conseguir lo anterior, los Yañez y quienes los apoyan con su trabajo, pero sobre todo con su patrocinio, han recurrido a todo y a todos; se han aliado con Dios y con el Diablo, han lanzado dardos mediáticos profundamente venenosos.
Se empeñan en remover al alcalde con un solo propósito, conseguir que el suplente, su gato, amigo y cómplice, Juan Manuel Hernández Limonchi asuma el cargo, por eso, el madrazo mal puesto, el bombazo que se convirtió en pirotecnia pueblerina, lanzado desde el noticiero estelar de Televisa, en donde Denise Maerker, por algo se arriesgó a dar espacio a una pandilla de vividores electorales, parásitos y presuntos ladrones, con la exhibición de la firma de un contrato falso.
Y es que de acuerdo a información que me fue deslizada, en ese tema, los hermanos lelos, como llamaban a los Yáñez en la preparatoria Loyola, mintieron desde el principio. Construyeron una candidatura que jamás esperaron que les entregara Cuernavaca.
Y sí, sí se firmó un contrato con el futbolista, pero quien lo suscribió fue el presidente de ese partido en la entidad, el ahora regidor Eduardo Bordonave el mismo que se hinca, inclina y arrastra a gusto de sus patrones y cuya exhibición, de facto arrancaría el registro del Partido Social Demócrata.
Así las cosas, el mismísimo equipo de la titular del noticiero estelar de Televisa fue engañado con un contrato falso, con el propósito de hacerle espacio al diputado Julio Yáñez, para que saliera en defensa del registro de su mina de oro, su partido, el PSD, con el argumento de que fue un acuerdo entre particulares, que deja a salvo al organismo del que han tragado con manteca en los años más recientes.
El escándalo del contrato, me dicen, se apagó con un manotazo de escritorio, nada menos que del dueño de la televisora más cuestionada del país: Televisa.
El millonario heredero Emilio Azcárraga Jean, llamó al personal de noticias para soltar su enojo, luego de que lo exhibieron como incongruente.
Hace unos meses se homenajeó a Cuauhtémoc Blanco en el inmueble orgullo de Televisa, el Estadio Azteca y ahora, para favorecer intereses de hampones electorales, se golpeó con rudeza a uno de los íconos, del más valioso trofeo deportivo de la empresa, el club de futbol América.
Para frenar la serie de cinco entregas que se tenían ya en la mesa de redacción, listas para ser publicadas en el noticiero de Denise Maerker, el representante de Cuauhtémoc, el español José Manuel Sanz Rivera se apersonó en la oficina de Azcárraga y lo puso al tanto, de cómo están las cosas en Cuernavaca, en el ayuntamiento que preside el futbolista. Mismo que me llamó la atención, que primero fue cuestionado por un grupo de diputados, especialmente amarillos y por el panista Carlos Alanís quien, me dicen, juega la parte, pero ya camina en el sentido que se le ordena.
En ese atlas de riesgo, en ese manual para identificar el peligro asociado a los hermanos lelos, se deben encender varios focos de alerta, lo mismo aquellos que tienen que ver con la seguridad pública, ente el peligro de un ataque criminal, por aquello de sus amistades y complicidades asociadas a grupos criminales, pero también en el tema de la salud pública.
Tengo información altamente confiable que me lleva a adelantar el riesgo de que, por medio de terceros, los Yáñez Moreno se hagan del control del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC), ya no para seguir robando, no, la intención es convulsionar a la ciudad, dejarla sin agua durante un par de días.
Más grave:
Dispongo de información de que aliados con personajes vinculados a la Promotora Ambiental Sociedad Anónima (PASA), la empresa regiomontana que abultó sus activos gracias a los gobiernos panistas de Cuernavaca, preparan una crisis generada por una caída en el servicio de limpia.
Con ese golpe a Cuernavaca, con el que buscan de menos empujar la separación del cargo del alcalde, los Yáñez quieren golpear a Cuauhtémoc, para que la ciudadanía lo responsabilice del grave asunto de salud pública que intentan causar.
A PASA, ya no le interesa recuperar el servicio en nuestra ciudad, el litigio lo mantiene el abogado Guillermo Pasquel en busca de recuperar parte de los 40 millones de pesos, a que un juez sentenciará pagar al ayuntamiento, 16 millones de pesos de la suerte principal, además de intereses moratorios y agregados con los que se intenta beneficiar. Nada más.
En ese intento contra Cuernavaca, con la crisis de la basura que se prepara, los Yañez son apoyados por quien se ha dedicado traicionar y a robar con el tema de los servicios de limpia, el tal Daniel Miranda Mojica y su sobrino, Ismael un presunto gato de cabecillas de carteles criminales.

Así las cosas, creo que lo peor está por venir.

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