martes, 12 de septiembre de 2017

TERTULIA POLÍTICA

Tercios

Frente al dictador y ante el abuso,
la rebelión es el recurso: Chucho León

Pedro Martínez Serrano
El proceso electoral ya en marcha, que anuncia una guerra sin cuartel entre los contendientes, me parece que se partirá en tercios que, de hecho ya se decantaron. El primero que se formalizó fue el que integran el PRD, PAN y MC que llevará como candidato a la gubernatura a Rodrigo Gayosso; el segundo en proceso de integración, aunque ya nadie lo mueve, es el de MORENA, PT y Partido Humanista, con Rabindranath Salazar como abanderado.
       Por lo que toca a la tercera coalición que irá a la contienda, es el que formarán sin duda el PRI, Nueva Alianza y PVEM, por cuya candidatura, creo que los únicos con posibilidad de lograrla, son Guillermo del Valle, Francisco Moreno y Matías Nazario, mencionados en estricto orden alfabético; incluir otros nombres, como el de Amado Orihuela o el de Jorge Meade, resulta ocioso, pero no imposible, si la federación decide entregar de nueva cuenta al Estado, como lo hizo en 2012, para beneficiar a la banda de facinerosos perredistas, de la que es parte Graco Ramírez.
       Y aunque nada está escrito, en el primero de los casos, el activo principal del que dispone esa coalición, es el control del gobierno del Estado y el sometimiento a billetazos de representantes de casi todos los partidos, en especial del PAN y MC, cuyos principales cómplices y beneficiarios, son los diputados locales Carlos Alaniz, del PAN y el adicto Jaime Álvarez, de Movimiento Ciudadano. Esa imposición de Ricardo Anaya, desplazó la posibilidad de la candidatura a gobernador del diputado federal Javier Bolaños.
       En contraste, lo que más pesará a la combinación PRD, PAN, MC, es la participación del hoy desgastado y abandonado gobernador de Morelos Graco Ramírez, a quien parece que el gobierno federal dejó caer al vacío y, al final, empezará a ajustarle cuentas.
       Es más, hay quienes apuestan, a que la federación enfocó ya baterías en contra de Ramírez Garrido Abreu, quien luego de haber sido solapado hasta el hartazgo social, se atrevió a exhibir y pendejear en público al presidente Enrique Peña Nieto.
       No sólo eso, al interior del Partido de la Revolución Democrática, fue entrampado, ocupado y desechado por el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien mantuvo en la dirigencia nacional a Alejandra Barrales.
       En el ajuste de cuentas, la federación necesita exhibir a un corrupto y represor surgido de “las izquierdas” y el que ofrece el mejor perfil es Graco Ramírez quien, sin duda, se llevará entre las patas, como se dice coloquialmente, a su hijastro, Rodrigo Gayosso.
       Con un frente amplio, integrado por una izquierda desgastada y desprestigiada y una derecha sometida, el camino se aplana para Rabin y para aquel que surja de la coalición PRI, PVEM y Nueva Alianza, cuya lista de posibles la integran únicamente Guillermo del Valle, Francisco Moreno y Matías Nazario, cada uno de los cuales, hace lo que le corresponde y lo que sabe, para llegar al 2018 como candidato.
       Del Valle, un día sí y otro también, aceita la estructura de que dispone en los 33 municipios del Estado, misma que construyó aliado a Maricela Sánchez desde hace más de una década, lo que lo coloca en una posición de privilegio, si se cumple el propósito que empujan priístas como Ivonne Ortega, de abrir la selección de candidatos a la consulta a la base. La organización y movilización de masas, es lo suyo.
       A su vez, el diputado y académico de la Facultad de Derecho de la UNAM, Francisco Moreno Merino, me parece que es el que mejor aplica el principio aquel que dicta, que “el poder viene de abajo y se sostiene de arriba”. En los meses más recientes, se ha dedicado a recorrer el Estado. Sin hacer ruido, Paco se reúne con transportistas, estudiantes, trabajadores y grupos emergentes de la sociedad organizada, como ecologistas, defensores de derechos humanos.
       Moreno Merino sabe que en la decisión, influirán los principales centros de poder de la Ciudad de México y, si alguien es cercano a Los Pinos y a varios de los posibles sucesores del presidente Peña Nieto, es él. Lo que hace, es alinear abajo y fortalecer arriba.
       El diputado federal Matías Nazario, ha sido quien mejor ha aprovechado su posición como representante de Morelos ante la federación, para beneficiar a miles de morelenses con el acercamiento de recursos para la ejecución de obras.
       No sólo eso, el representante popular que tiene a Graco Ramírez en las cuerdas, dispone como pocos de la poderosa estructura magisterial que, sin ser lo que fue en los mejores momentos de Carlos Jongitud o Elba Esther Gordillo, sigue siendo influyente en el piso electoral.
       Las posibilidades de triunfo de cada uno de los candidatos a la gubernatura, se enriquecen con el compromiso de encarcelar a Graco Ramírez, no más como lo hizo Miguel Ángel Yunes en Veracruz y como lo ofrece Cuauhtémoc Blanco, de quien yo insisto que irá solo como abanderado del Partido Encuentro Social (PES) a la presidencia de la República.
       De darse la candidatura presidencial para Cuauhtémoc, que a nadie extrañe ver a José Manuel Sanz en el senado y a Juan José Arrese, como diputado federal, ambos como candidatos de lista.
       En el futuro electoral de Morelos, no se ha dicho todo, los “hermanos lelo”, como se conoce a los Yañez Moreno, los hamponcetes que son dueños de la franquicia del Partido Social Demócrata, preparan una sorpresa de pésimo gusto, pero excelente dividendo: Gloria Trevi como candidata a gobernadora. Suena a locura… Y hoy, eb el circo que se ha convertido a Morelos, qué no lo es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario